"Lograr que tu canción sea transmitida para una emisora de radio es fundamental si de verdad quieres dedicarte a la música de manera profesional".
Sin embargo, alcanzar este requisito indispensable es una tarea titánica y a veces, para muchos grupos nuevos, misión imposible. Y es que la tarea no es sólo, como muchos podrían imaginar, armar un grupo con los amigos del barrio, componer canciones de inspiradísimo calibre y esperar el reconocimiento del mundo. Para lograr producir un disco con la calidad mínima exigida por cualquier radio es necesaria mucha paciencia, dedicación y por supuesto, dinero.
Un buen estudio de grabación, es decir con las condiciones mínimas de acústica y reproducción, cobra 20 dólares por hora (capital). Saquemos cuentas. Un disco contiene 12 temas y para cada canción de 3 o 4 minutos es necesario por lo menos dos horas de grabación hasta alcanzar el sonido deseado.
Sumas y multiplicaciones aparte, la opera prima cuesta por lo menos 500 dólares, suma que en papel no parece exorbitante, pero que a la hora de hacer la "chanchita" respectiva, deja a más de un integrante en la bancarrota total. "Terminan más endeudados con el disco. En realidad ya esta terminado, pero no se puede sacar del estudio hasta que cancele. A estas alturas, se tendrá que organizar una pollada o algo así.
Es por eso que muchas bandas optan por grabar un simple DEMO (diminutivo de demostración y a lo que profesionalmente se le llama maqueta) Con el demo bajo el brazo, el rockero acude a alguna disquera reconocida. Si a los empresarios les gusta el material, ellos se encargarán de la edición del disco. Si esto sucede, el paraíso está cerca, ya que se cuenta con una producción de primera, publicidad y conciertos. Los contactos de la disquera e incluso algunas presiones ejercidas en las radios son fundamentales para ello. "cuerdas vocales, programa producido en radio América parece ser el resultado de esta clase de amarres.
Si no se contó con la aprobación de la disquera, como ocurren en el 99.9% de los casos, entonces está solo en el mundo. Pero no por eso desamparado. El rockero, como todo buen peruano, ha desarrollado formas alternativas de llegar a la audiencia, publicitarse y por qué hacer dinero.
Si pues, la cuestión es esa: saberla hacer. Al margen de cuestiones de identidad y otros rollos musicales, los rockeros siguen en su faena, haciendo la chanchita para los 500 dólares y aprovechando cualquier oportunidad para mostrar su música. En fin...

No hay comentarios:
Publicar un comentario